ORACION POR NUESTRO NUEVO PRESIDENTE


El día de ayer se llevó a cabo la ceremonia de inauguración del presidente número 46 de los Estados Unidos de América, Joseph Robinette Biden Jr. Parte de esta hermosa ceremonia incluyó una “Oración de Invocación” elevada por el reverendo católico Leo O’Donovan. El sacerdote O’Donovan es un amigo íntimo de la familia Biden. Durante su oración, el reverendo Leo pronunció las siguientes palabras: “Para nuestro nuevo presidente, te suplicamos la sabiduría que buscaba Salomón cuando se arrodilló ante ti y oró por ‘un corazón entendido para que yo pueda gobernar a tu pueblo, y saber la diferencia entre el bien y el mal.’ Confiamos en el consejo de la carta de Santiago: ‘si alguno de ustedes carece de sabiduría, debe pedirle a Dios que da generosamente a todos sin culpar.’ Ambos pasajes que el reverendo citó en su oración son apropiados para la ocasión. Veamos por qué.


Oración de Salomón


En 1 Reyes 3:9, el rey Salomón le hizo la siguiente petición a Dios: “Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo.” Este joven rey estaba consciente del peso de la responsabilidad que había sido colocada sobre sus hombros. De acuerdo a Romanos 13:1, “no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.” Por tanto, al igual que a Salomón, al Presidente Biden le ha sido dada una gran responsabilidad, no de parte de los más de 80 millones de ciudadanos americanos que votaron por él, ni por los 306 votos electorales que le aseguraron la presidencia, sino por el Dios Soberano, quien “muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes” (Daniel 2:21). Algún día, Joe Biden dará cuenta a Dios de cada decisión, cada orden ejecutiva, cada proyecto de ley, y por la manera en la que gobernó a los Estados Unidos de América, si fue capaz de discernir entre lo bueno y lo malo.


Exhortación de Santiago


En Santiago 1:3, el medio hermano del Señor hace la siguiente exhortación: “Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.” El contexto de este pasaje es las pruebas en la vida del creyente. Joe Biden ha asumido la presidencia de los Estados Unidos en tiempos de gran prueba. Ya que Dios es quien “da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos” (Daniel 2:21), es de suma importancia que el nuevo presidente busque el rostro del Señor para recibir de El la sabiduría necesaria para gobernar durante estos días malos. Si como Comandante en Jefe Joe Biden hace esto, entonces el futuro de los Estados Unidos bajo su gobierno será próspero. Por el contrario, si falla en buscar el rostro del Señor en un momento tan crucial como en el que nos encontramos, entonces el pueblo sufrirá las consecuencias de dicho fracaso.


Responsabilidad de la iglesia


Entonces, ¿cuál es nuestra responsabilidad como la iglesia del Señor? Orar por nuestro nuevo presidente. En 1 Timoteo 2:1-3, el apóstol Pablo hace la siguiente exhortación: “Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador.” En su “Carta de Día de Inauguración” dirigida a Barrack Obama, George W. Bush escribió: “Muy pocos han tenido el honor de conocer la responsabilidad que ahora sientes. Muy pocos saben la emoción del momento y los retos que enfrentarás.” Es verdad, son tan pocos que solamente 45 hombres en la historia de esta gran nación han conocido ese honor. Ya que la responsabilidad es grande y los retos múltiples, tal como el apóstol Pablo nos exhorta, debemos hacer rogativas, oraciones y peticiones por nuestro nuevo presidente. Debemos recordar que si el Señor le concede la sabiduría para gobernar bien, entonces viviremos “quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.” Debemos orar por nuestro presidente simplemente “porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador.”


Es nuestra oración que este recurso estimule tus afectos por la Palabra de Dios, sea de edificación para tu alma, te ancle en el conocimiento de la verdad y redunde en tu crecimiento espiritual.


¡Que Dios te bendiga!